Lucrecia Bertomeu Príncep.

Directora de Masía Botargo.

En 1921 mi bisabuelo, que era agricultor, adquirió la finca y la dejó como legado a mis abuelos Francisco y Elvira. Años después, su hijo Ramón, mi padre, no tan sólo cultivó la finca sino que impregnó en mi ese amor incondicional por la tierra y el máximo respecto a ella.

Tras haber cursado estudios universitarios como traductora e intérprete decidí volver a mis orígenes. Aquí es donde realmente me siento más conectada con mi esencia. Siempre he tenido presente quien soy y de dónde vengo así que, en el año 2015, esa tierra que me vió nacer y que tanto amo, la abracé de nuevo para poder transmitir la pasión que siento por ella, dar a conocer el Delta del Ebro y, sobre todo, agradecer a mis antepasados toda la dedicación y el esfuerzo volcado.

Ahora, acoger gente en la Masía Botargo, hacerles sentir como en casa y mostrarles lo apasionante que es el Delta del Ebro, por su biodiversidad, su gastronomía, su cultura y sus tradiciones, hace que cada día me sienta más orgullosa de estar al frente de este legado familiar.